lunes, 4 de noviembre de 2013

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Entre tus nubes y mis contraluces fuiste cubriendo el cielo con las cruces que terminaron por tapar el sol. Tu voz sonaba tan arrepentida, arrodillado como un niño en la orilla desenterrando un poco de tu amor. Las lágrimas que saben más amargas son las que llevan dentro las palabras que se quedaron en tu corazón. La noche siempre trae algún consejo, pero el silencio aviva los remordimientos, fuiste en mi vida un baile sin canción. Y ahora que te digo adiós y se abren mis alas me pides perdón. Te quise como a nada mas, como el respirar, te quise como el fuego al viento en una noche de San Juan y ahora que me voy me das la luna sobre el mar, ahora que no hay mas destino que el camino en soledad, ya queda poco por decir y poco para recordar que llora el río cuando pasa porque nunca volverá. Pero te quise como a nada mas... El primer día de mi vida sin ti cosí tu sombra al viento que se marcha, guardé un suspiro de después de partir, dejé una carta para mis fantasmas, cubrí recuerdos con sábanas blancas, sople en tu cara todo lo que sufrí, llegó la música hasta mi ventana... Pero te quise como a nadie mas.

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